No voy a conseguir hacerlo hasta que no vea que, mientras yo estoy agachado intentando limpiarme esas gotitas, comienza a llegar gente, gente que conozco, con la que he compartido todos los momentos de mi vida, gente que ahora mismo es mi vida. Pero para ellos no parece existir tal muralla, ellos la atraviesan como si no hubiera nada, y ante mi incredulidad ni me miran; parecen no acordarse de mi. Les grito y no me responden, solamente caminan hacia lo que sea que haya detrás del muro.
Yo, desesperado, intento saltar el muro, pero cada vez que consigo agarrarme es como si el muro comenzara a arder, y me obliga a soltarme. Intento romper el muro a puñetazos, pero solo consigo dejar mis nudillos en carne viva. Salto, corro, intento buscar una puerta, un agujero, una grieta... algo por donde poder seguir, pero no hay nada. Solamente yo apoyado en el muro, con un viento frio acariciando mi cara.
¿Y ahora? ¿Volver atrás? ¿O seguir intentando saltar el muro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario